viernes, 30 de octubre de 2009

Noviembre... Mi mes y el de los muertos.

El mes de Noviembre es por mucho mi mes favorito, luego le sigue Diciembre, ¿el motivo?, no lo sé exactamente, supongo que tiene mucho que ver el cambio climático, es cuando las mañanas vuelven a ser frescas y el aire es más ligero. Mi cumpleaños es en este mes, el día 17, pero no creo que ese sea el motivo, siento que este es “mi” mes, y siempre me sentiré en calma en estos días. Sin embargo, hay un evento que siempre me ha fascinado por su folklor y significado, y ese sin duda alguna es el Día de Muertos, aun cuando he tenido pocas veces la dicha de celebrarlo como es debido, es algo que guardo en mi memoria y con orgullo por el trasfondo histórico, mitológico y cultural que lleva implicado. Y bueno, para esta entrada he preparado un escrito (en parte mía, en parte de la Wikipedia XD) en el que se relata en forma resumida lo que es ésta celebración. Siéntanse libres de leerla.

DIA DE MUERTOS

Según la creencia de la civilización mexicana antigua, cuando el individuo muere su espíritu continúa viviendo en Mictlán, lugar de residencia de las almas que han dejado la vida terrenal. Dioses benevolentes crearon este recinto ideal que nada tiene de tenebroso y es más bien tranquilo y agradable, donde las almas reposan plácidamente hasta el día, designado por la costumbre, en que retornan a sus antiguos hogares para visitar a sus parientes. Aunque durante esa visita no se ven entre sí, mutuamente ellos se sienten.

El calendario ritual señala dos ocasiones para la llegada de los muertos. Cada una de ellas es una fiesta de alegría y evocación. En esta reunión ni el llanto ni el dolor están presentes, pues no es motivo de tristeza la visita cordial de los difuntos. Hay que deleitarlos y dejarlos satisfechos con todo aquello que es de su mayor agrado y asombro: la comida.

El día de muertos es una celebración que se conmemora en todo México y parte de Centroamérica. Tiene un origen prehispánico, en la cual se honra a los difuntos el día 2 de Noviembre. “Coincide” con las celebraciones católicas de Día de los Fieles Difuntos y Todos los santos.

El Día de Muertos es una celebración que data desde hace tres mil años, en la cual las civilizaciones antiguas como Azteca, Mexica, Maya y Náhuatl celebraban la vida de los ancestros. Muchos confunden esta tradición con la establecida por los colonizadores españoles, como las celebraciones católicas, sin embargo hay que diferenciarlas en el hecho en que la iglesia católica cataloga la tradición prehispánica como una ofensa para las escrituras bíblicas y en su lugar… se inventaron la celebración de “El día de los Fieles Difuntos” en donde se realizan oraciones por el alma de los fallecidos, tradición que no existió antes de la llegada de Hernán Cortez a territorio Americano.

Para nuestros ancestros, la muerte no tenía el significado moral de la religión católica, en la que las ideas de infierno y paraíso sirven para castigar o premiar. Por el contrario, ellos creían que los rumbos destinados a las almas de los muertos estaban determinados por el tipo de muerte que habían tenido, y no por su comportamiento en la vida.

Los entierros prehispánicos eran acompañados de ofrendas que contenían dos tipos de objetos: los que, en vida, habían sido utilizados por el muerto, y los que podría necesitar en su tránsito al inframundo. De esta forma, era muy variada la elaboración de objetos funerarios: instrumentos musicales de barro, como ocarinas, flautas, timbales y sonajas en forma de calaveras; esculturas que representaban a los dioses mortuorios, cráneos de diversos materiales (piedra, jade, cristal), braseros, incensarios y urnas.

Las fechas en honor de los muertos son y eran muy importantes, tanto, que les dedicaban dos meses. Cuando llegaron a América los españoles en el siglo XVI trajeron sus propias celebraciones del Día de Muertos cristianas y europeas, donde se recordaba a los muertos en el Día de Todos los Santos. Al convertir a los nativos del nuevo mundo se dio lugar a un sincretismo que mezcló las tradiciones europeas y prehispánicas, haciendo coincidir las festividades católicas del Día de todos los Santos y Todas las Almas con el festival similar mesoamericano, creando el actual Día de Muertos.

En ceremonia llevada a cabo en París, Francia el 7 de noviembre de 2003 la UNESCO distinguió a la festividad indígena de Día de Muertos como Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad. La distinción por considerar la UNESCO que esta festividad es:

"...una de las representaciones más relevantes del patrimonio vivo de México y del mundo, y como una de las expresiones culturales más antiguas y de mayor fuerza entre los grupos indígenas del pais."

Además en el documento de declaratoria se destaca:

"Ese encuentro anual entre las personas que la celebran y sus antepasados, desempeña una función social que recuerda el lugar del individuo en el seno del grupo y contribuye a la afirmación de la identidad..."

Además de:

"...aunque la tradición no está formalmente amenazada, su dimensión estética y cultural debe preservarse del creciente número de expresiones no indígenas y de carácter comercial que tienden afectar su contenido inmaterial."

Entre el simbolismo que envuelve a ésta celebración se encuentran los siguientes:

La Dama Muerte (La Catrina): Del náhuatl Mictecacihuatl, en la mitología Azteca se le conocía como “La señora muerte”. Su propósito es vigilar los huesos de los muertos. Ella presidía los festivales Aztecas hechos en honor de los muertos (que evolucionaron con la incorporación del cristianismo hasta el Día de Muertos contemporáneo), es conocida como la "Dama de la Muerte", ya que se cree que murió al nacer. La imagen de este personaje se ha visto deshonrada con la creencia de “La santa muerte”, dejando a un lado el significado histórico y mitológico, para dar lugar a la charlatanería.

Calaveras: Epitafios humorísticos de personas aún vivas que constan de versos donde la muerte (personificada) bromea con personajes de la vida real, haciendo alusión sobre alguna característica peculiar de la persona en cuestión. Finalizan con frases donde se expone que se lo llevará a la tumba. En muchos casos la rima habla del aludido como si estuviera ya muerto.

Calaveritas: Son dulces en forma de cráneo que llevan el nombre de alguna persona (viva o muerta), generalmente realizadas de dulce de azúcar, chocolate, amaranto, gomita, entre otros.

Pan de muerto: Platillo especial del Día de Muertos. Es un panecillo dulce que se hornea en diferentes figuras, desde simples formas redondas hasta cráneos, adornado con figuras del mismo pan en forma de hueso y se espolvorea con azúcar.

Flor de muertos: Durante el período del 1 al 2 de noviembre las familias normalmente limpian y decoran las tumbas con coloridas coronas de flores de rosas, girasoles, entre otras, pero principalmente de Cempaxúchitl, las cuales se cree atraen y guían las almas de los muertos.

Creo que me excedí un tanto en la explicación pero fue agradable escribirlo.

Feliz día de muertos!!... A preparar calaveritas, altares y comer un rico pan de muerto con café!!!